Carnavales en Alcázar, ¿en diciembre?

“¿Carnavales en Navidad?”, esta es la típica pregunta con cara de sorpresa que hace mucha gente cuando se entera que el carnaval de Alcázar de San Juan se celebra en Navidad. Y es que, posiblemente, sea la única localidad del mundo en que se produce tal coincidencia.

Pero, ¿desde cuándo se celebran los carnavales en Navidad?, es la otra pregunta habitual que nos suelen hacer a los alcazareños. Muchas veces, ante tal pregunta me he quedado en blanco, ya que no tenía claro el porqué de esta tradición.

Carroza de Carnaval en Alcázar (1924)

Una explicación la podemos encontrar en www.patronatoculturaalcazar.org en la que J. Ruyz comenta que a principios del siglo XIX:

Tenemos noticia por documentación del Archivo Diocesano de Toledo de celebraciones populares en forma de parodias, en la iglesia de San Francisco, celebraciones consentidas, en las tardes de los días de Nochebuena y Santos Inocentes, refiriéndose a los primeros años del siglo XIX.

Pero quizás nos puede aclarar más el ilustre alcazareño Rafael Mazuecos Pérez-Pastor – el Doctor Mazuecos -, en su fascículo VI (año 1951) de su obra Hombres, Lugares y Cosas de La Mancha:

“Mucho antes de llegar había abundantes signos que anunciaban el advenimiento de las fiestas: Las estudiantinas y rondallas que recorrían las calles por las noches, el trajín acelerado de los hornos para el cuantioso aprovisionamiento de tortas y mantencados, el acumulo de trajes y disfraces, papelillos y serpentinas, la preocupación general por la organización de los bailes, a la que no escaparon los maduros fundadores del Casino Principal ya en el año 1850. Vino nuevo en abundancia, y la matanza a punto, para empezar a consumirla.

 Era una fiesta de alegría general hasta el exceso, donde confraternizaban todas las clases sociales, cantando y danzando en común (…). La resonancia quirúrgica tuvo repercusiones caricaturescas en aquellas regocijadas tardes del Altozano (…).

La fiesta duraba cuatro días, que eran de ajetreo contínuo, porque las noches se dedicaban casi íntegras a los bailes, donde la aglomeración no permitía ni entrar y donde la broma era tan corrida, que los papelillos se quedaban en el suelo de medio metro de altos.

El cuarto día, el de los Inocentes, se disfrazaban las mujeres solas, que eran muy hábiles en dar la broma y despertar la curiosidad, sin dejar de decirles a los pasmaos lo que necesitaban saber.

De año en año se fue elevando el tono de la fiesta (…)

Por lo que parece, que el origen de estas fiestas fue una confluencia de varios factores como: las rondallas y estudiantinas que salían por las calles en las fiestas navideñas a pedir el aguinaldo; los bailes y danzas que se organizaban en el Altozano, que después pasaron al Casino Principal;  y el día 28 de diciembre, fiesta de los Santos Inocentes, las mujeres se disfrazaban.

Eran muy típicas las Estudiantinas y Rondallas

Y por lo que comenta al final el doctor Mazuecos estas fiestas iban en aumento, ésto posiblemente provocó que el Carnaval se trasladase a estas fiestas navideñas.

Espero haber aclarado algo más del origen de estas curiosas fechas carnavaleras.

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Así somos los manchegos

Aquí en La Mancha también tenemos nuestra propia lengua, nuestras propias expresiones. Aquí van algunas de ellas:

– El manchego no se cae: se pega una costalá.

– El manchego no dice hola: te dice ¡yeee, hermoooosoo!

– El manchego no es goloso: es galgo.

El manchego no se enamora: se pone borrico.

– El manchego no se lanza: sale flojo.

– El manchego no trata de convencerte: se pone cansino.

– El manchego no va sucio: lleva relejes.

– El manchego no se agacha: se amaga.

– El manchego no te llama la atención: te dice ¡Ande vas!

– El manchego no tiene amantes: tiene zagalas o mozas.

– El manchego no pide que lo lleven: pide que lo acerquen.

– El manchego no se impresiona: dice ¡La Virgen!

– El manchego no tiene lumbalgias: está arriñonao.

– El manchego no cotillea: es un bacín, luego bacinea.

– El manchego no hace recados: hace mandaos.

– El manchego no es un gandul: es mu peeerro.

– El manchego no pierde el tiempo: está perreando.

– El manchego no dice “no tardaré en venir”: dice “vengo al contao”.

– El manchego no te dice que estás equivocado: te dice ” te paece queee” o “amos calla”.

– El manchego para decir que sí no niega dos veces, niega tres: ¡No, ni na!

– El manchego no se enfada: se condena.

– El manchego no está gordo: está lustroso.

– El manchego no duerme: se queda traspuesto.

– El manchego no se va: sale arreando.

Así es como, todavía en muchos lugares de nuestra Mancha, nos expresamos con orgullo los manchegos.