PCPI: ¿solución educativa?

Debate:

Hace unos días el ministro de educación Ángel Gabilondo planteo un nuevo debate a la sociedad: ampliar la enseñanza obligatoria a los 18 años (actualmente acaba a la edad de 16, cuando termina el cuarto y último curso de la ESO). El propio ministro advierte que esta idea no es posible a corto plazo y que requiere un gran pacto educativo.

A los profesionales de la educación, nos sorprende este debate, precisamente ahora que estamos empezando a aplicar una nueva ley de Educación (la LOE) e intentando resolver los problemas de fracaso escolar que tienen la escolarización obligatoria hasta los 16 años.

No vamos a hablar de ese “pacto educativo” que los partidos políticos prometen desde hace 20 años y no alcanzan, sino de la flexibilidad del sistema educativo, que propone el ministro actual, plantearon otros gobiernos y reclamamos los profesores desde años.

Mi intención es analizar los problemas de la actual enseñanza obligatoria hasta los 16 años y las medidas o soluciones aportadas por la Ley de Educación (LOE). En este sentido voy a contar mi experiencia como profesor de un Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI).

Situación actual:

El actual modelo educativo de enseñanza obligatoria tiene dos graves problemas: por un lado más del 30% de los alumnos acaba la escolarización obligatoria sin titular (porcentaje muy superior a la media europea) y por otro, los profesores tienen un problema en el aula, ya que a un porcentaje similar de sus alumnos se les obliga a permanecer en el aula sin interés por titular y sin motivación por aprender.

Una de las  novedades de la  LOE que ha revolucionado el sistema educativo son los Programas de Cualificación Profesional Inicial.  Dichos programas surgen como una medida más de atención a la diversidad, con el fin de solucionar, o reducir al menos, el problema del altísimo porcentaje de fracaso escolar en la Educación Secundaria Obligatoria.

Estos Programas ofrecen a los jóvenes, que tras superar la edad de escolarización obligatoria y no obtener el Título de Graduado en ESO, la posibilidad de incorporarse a la Formación Profesional (mucho más atractiva y motivadora para ellos) a la vez que completan sus competencias curriculares básicas y obtiene el título de Graduado en ESO. Es decir, se les ofrece un itinerario formativo diferente para obtener el Titulo de Graduado en ESO, mucho más acorde con sus necesidades de formación.

Estos programas se imparten en toda España, pero Castilla – La Mancha fue pionera en su implantación y este es el tercer año que se imparten. Es impresionante el éxito de estos programas y el espectacular aumento de demanda que se produce cada año.

He tenido la gratificante oportunidad de trabajar estos dos años con alumnos de PCPI, que venían con numerosos y diferentes problemas (absentismo, desmotivación, desfase curricular, etc). Se les ha ofrecido una oferta formativa diferente, en grupos reducidos, con enseñanzas profesionales e individualizadas, metodologías prácticas y atención personaliza; y su respuesta ha sido espectacular. No solo hemos conseguido que estos alumnos, en riesgo de abandono escolar, permanezcan en el sistema educativo y titulen, sino que en la mayoría de los casos hemos conseguido que continúen sus estudios de Formación Profesional, a través de los Ciclos Formativos de Grado Medio.

Al mismo tiempo, estos programas facilitan la enseñanza en los últimos curso de la ESO, ya que se ofrecen itinerarios diferentes para alumnos con necesidades educativas y de motivación diferentes y con intereses formativos diferentes. Se consigue así romper con el modelo anterior (uniformidad), y a la ESO y a los Programas de Diversificación Curricular ya existentes, se les añade una tercera alternativas: los PCPI.

Conclusión:

No se trata de determinar la edad de escolarización obligatoria, sino de flexibilizar el sistema educativo y dar respuestas educativas diferentes a necesidades formativas diferentes. Se mejorará así la enseñanza y se logrará aumentar la permanencia de nuestros jóvenes en el sistema educativo.

La edad para poder cursar los PCPI son los 16 años, pero excepcionalmente y cumpliendo algunos requisitos se permite su matriculación a alumnos con 15 años, siendo mayor aún el éxito con estos alumnos.

Posiblemente, con el tiempo, los PCPI se convertirán en un itinerario alternativo dentro de la ESO. Los alumnos con 15 años optarán por cursar una opción de la ESO dirigida a cursar posteriormente Bachillerato o por cursar otra opción de la ESO dirigida a cursar posteriormente Formación Profesional. Se conseguirá, de este modo, reducir el fracaso escolar e indirectamente aumentar la edad de permanencia en el sistema educativo de nuestros jóvenes.

Lo que sería un error es construir la casa por el tejado y hablar de reformas y flexibilidad en bachillerato y de escolarización obligatoria hasta los 18 años, cuando lo importante es tener buenos cimientos y una educación primaria y secundaria de calidad y que de respuestas a las necesidades de la sociedad actual.

Alfonso Fernández

Profesor de PCPI en Efa Moratalaz